En las últimas décadas, las corrientes de pensamiento filosófico y cultural han puesto el acento en la necesidad de comprender y cuestionar los sistemas de extracción y explotación de los que formamos parte. Interrogarnos acerca de cómo hemos llegado a la actual situación de emergencia y degradación medioambiental nos permite reconocer y profundizar en la existencia de vínculos ecosociales.
Una de las cuestiones que emergen como fundamentales en estos vínculos es la necesidad de entendernos como parte de redes y ensamblajes más-que-humanos, de acuerdo con ecofeministas como Donna Haraway y pensadoras del nuevo materialismo como Jane Bennett. Sus teorías, aplicadas a los estudios culturales y fílmicos, nos permiten reformular la pregunta de cómo mirar a los animales no humanos (como ya hiciera en su momento John Berger) y a las relaciones que mantenemos con ellos.
A partir de estas aportaciones, en este seminario exploraremos las posibilidades de otras líneas teóricas específicas, como el ecocine, con el fin de proponer los marcos de una perspectiva ecológica en el cine. Así, investigaremos a través de diferentes casos de cine nacional e internacional para analizar vías exploratorias del cine en la construcción de futuros que sitúen la convivencia y los cuidados relacionales en el centro.
Con ello, trabajaremos para que la naturaleza no quede relegada a un segundo plano, sino que sea comprendida como un entorno del que formamos parte; pues, como señaló el filósofo Bruno Latour, “nunca más podremos calmarnos ante el espectáculo de grandiosos paisajes”, ya que “desde ahora es imposible permanecer indiferente. Desde ahora, todo nos concierne”.

